La sorpresa fue doble. Una ya estaba en la cuenta, la otra no. La que no estaba en la cuenta era que estos señores, engañaron a los electores escribiendo que presentaban 100 propuesta, mientras que en realidad las propuestas eran 98. No son las dos que faltan para llegar a los cien lo que más sorprende. Sorprende que por no tener nada que prometer, dos de estas promesas son propuesta dos veces y bajo el mismo titulo: Convivencia y Participación, y el contenido también es lo mismo. Cada cual lo podrá comprobar visitando la pagina 18 y 19 de aquel panfleto impregnado de promesas que difícilmente se harán realidad.
En esta página la propuesta 86 es la reproducción papal de la propuesta 83. Lo mismo ocurre con la 87 y la 84. No es que el contenido de la dos sea de gran importancia porque lo que proponían los Fragistas era “garantizar la equidad, le eficacia, la transparencia y una correcta gestión del Ayuntamiento; y la otra “una campaña que favorezca la buena convivencia, el respeto y la tolerancia entre todos los vecinos”.
Como se sabe y se comprueba cada día: Himno al viento.
A mi manera de ver no pudo tratarse de una casualidad. Un programa lleno de promesas es algo que debería ser atentamente revisado antes de entregarlo a la imprenta. Y es posible que así ocurriera, pero que tratándose de un tema desconocido y totalmente rechazado por los Fragistas, no sabían prometer nada más. Por eso soy partidario que estas repeticiones no fue un despiste, sino más bien un engaño más perpetrado, a sabiendas de los electores. Claro que no tengo pruebas. Es una afirmación que deriva de una valoración personal deducida por el hecho de que un despiste en una página de un contrato con el pueblo, aunque con dificultad en aceptarlo, puede ser comprensible. Pero dos en la misma página no hay quien lo acepte en una estipulación pública. La prisa es siempre una mala consejera.
Y tanta transparencia y disponibilidad para el pueblo, tanto era el deseo de estos señores y señoras que el ayuntamiento resultase ser lo que ellos prometieron, que una AAVV ha tenido que recorrer, una vez más, al Diputado del Común para que los señores y señoras de este democrático ayuntamiento encontrasen tiempo y ganas para dar respuesta a unas cuatas cartas que esta AAVV envió al señor Alcalde, a diversos Concejales y Concejalas.
No eran carta de “hola amigo, ¿cómo estas?”. Eran peticiones de intervención como el inquinamento de ruido de un hotel cercano o sobre el tema de las antenas para los móviles.
La respuesta muy, que pero muy parcial y no a todas las cartas enviadas, se ha retrasado casi un año y, para obtenerla, se ha obligado a los vecinos a ir al Deputado del Común.
Si consideramos que los Concejales de la oposición, la oposición verdadera, han tenido que esperar meses y meses para tener una satisfacción que la ley establece y, por lo que sé, todavía están esperando respuesta a las preguntas más sospechosas o menos agradecidas por el grupo de gobierno, nada aparece tan extraño.
Sobre el tema de las respuestas obtenida por el trámite del Diputado del Común y sobre el incumplimiento de una parte de alguna indigesta ley volveré cuanto antes, porque desde estas contestaciones y no-contestaciones resultará muy claro el dibujo de esta rara forma de gestionar las cosas de todos.
Benito Capone
Haría falta en Adeje que toda la gente como usted se uniera para formar un nuevo partido, es la gente como usted y tantos otros los que de una forman desinteresada transmiten al pueblo las faltas y errores de estos señores que desde hace mucho tiempo nos intentan gobernarnos. Da pena y o vergüenza según los casos, la forma de trabajo de la oposición, pues en algunos casos habría que aplicarles el chiste que decía que “esto era un político tan tonto que se echaba agua co la regadera por que pensaba que así se cultivaba”, bromas aparte, hace falta gente nueva, estamos cansados de tanto cartucho quemado, seria y sobretodo capaz de comprender y o aprender todos los entresijos que tiene un ayuntamiento. ANONIMO