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Adeje 15 de Septiembre de 2008
Quejita: Quéjate de vicio
El enfoque de estas líneas al enfrentarme al tema de las grandes superficies en Adeje, era otro y totalmente diverso. Diría lo opuesto de lo que se me ocurre ahora escribir. El rechazo a estos implantes y las acusaciones lanzadas en contra de la organización que, según los acusadores habría dejado pasar sin oponerse a estas iniciativas comerciales, despertó mi curiosidad, tratándose de algo que se inserta en el tejido socio – económico de mí pueblo.
Como un novatito Don Quijote, me puse, lanza en mano, a buscar si tenía y dónde estaba el fundamento de las denuncias y de de las lamentaciones. Sin muchas sorpresas, por la verdad y sí con renovada amargura, tuve que enfrentarme una vez más con uno de los males endémicos de mis vecinos.

Resulta que la asociación hizo y luchó en contra de las instalaciones de estas grandes superficies que, mientras puede beneficiar a la mayoría de la población, no encaja con el interés de los pequeños comerciantes.

Si la potente Carrefour no encontró posibilidad de instalarse en el sur y precisamente en Adeje, esto es debido a la acción que la asociación, hace 5 años desarrolló. Lo mismo que ocurrió para el Gran Centro Comercial que uno de los poderosos del sector de la gran distribución quería realizar en Buzanada – Guaza. Y se opuso, otra vez con resultado positivo, para la instalación en Las Torres de otra iniciativa comercial de gran tamaño y el impedimento que puso al establecimiento de la cadena de precios duros, de abrir como gran superficie y limitar este evento sólo como supermercado no superior a los 1500 m2. Cosa esta que la ley permite y que nadie puede impedir.

Todo esto lo contrasté escuchando las otras campanas, es decir, los hombres de la asociación acusada. Una asociación, como afirmó su presidente, que sabe muy bien que ha hecho solamente el 10% de lo que debía hacer, pero si el 200% del 100% de lo que se pudo hacer.

Permanecía por lo tanto el por qué de todas estas acusaciones, evidentemente contra de aquel 90% que no se pudo hacer.

No soy de los que tienen la única verdad. Sabemos que la verdad a veces tiene muchas verdades. Pero en este análisis de la situación, a mi modesto entender, nos enfrentamos con dos problemas. El segundo más grande que el primero, que es el doblez de las administraciones públicas, todas ellas incluidas.

Los políticos, para no cambiar, apoyan con palabras la actitud de la asociación. En la realidad, amparándose detrás de una simple posible denuncia de prevaricación y a la secuela de una millonaria indemnización. Cosa esta indiscutible, pero que no explica la ausencia de un Plan de Comercio – existente en otros países europeos – y al recurrir constantemente a Planes Parciales que permiten lo que otro instrumento, que oportunismo político y probablemente intereses personales, han negado: un Plan Urbanístico General.

Pero, como adelantado, lo más grave del problema y que atañe a casi todos los sectores de la vida social, política, administrativa, económica, en una palabra a nuestra manera de entender y actuar una vida comunitaria en nuestro pueblo, es la incapacidad de mis vecinos de abandonar el miedo y dar la cara.

Generalizando no es cosa exclusiva de Adeje. Pero aquí es un vicio que históricamente nos viene desde lejos. ¿No es verdad que en Casa Fuerte existe una cámara donde todavía se conservan instrumentos de tortura del periodo de los esclavos? Un conocido hombre de aquí me decía que el germen del medio, del sometimiento es un germen generacional que sigue trasmitiéndose. Y al ver como todo el mundo, en este caso que estamos tocando, como en los demás, la gente se aprovecha del anonimato para acusar impunemente, nadie debería dudar que el anunciado principio de aquel hombre tenga mucho fundamento.

Y es precisamente este sistema, el sistema de no participar, de delegar, pero continuando hacerse dueño de la crítica fácil, es el que rige este pueblo mío. Y este caso que he examinado, insisto, es emblemático que personas sin valor, sin principios, capaces sólo de acusar a otros individuos, que a lo mejor han tenido el valor de hacer algo, el presunto mal resultado de las actividades. Responsabilizan a los que en algo han operado cuando, por el contrario, la causa por las responsabilidades y supuesto mal resultado son precisamente suyas, de su no participación, de delegar, de ser víctima del antiguo esclavismo.

Lo que denuncio, relacionado con este asunto, es lo que cada cual de nosotros debería denunciar por muchos de los asuntos de nuestra comunidad, en la cual el no interés por las cosas públicas, el continuo arcaico miedo a lo viejo y a los nuevos caciques, la desconfianza en si mismo, ha llevado nuestro municipio a la situación de grandes dificultades en la cual navega.

No echemos la culpa, como siempre, al solito político, a lo demás. Como en este caso, la culpa de todo, es nuestra, de todos nosotros. Ni más, ni menos.

Quien no participa, el que está ausente porque delega, el que no se entera de lo que está pasando, el que evita tomar decisiones y dar la cara, no tiene ningún derecho a quejarse.

Benito Capone
Comentarios
MENUDO POTAJE JUSTIFICATORIO DON BENITO, USTED SE HA DADO CUENTA DE COMO METIÓ LA PATA EN EL ARTÍCULO ANTERIOR, Y AHORA NOS SUELTA ESTE DESARTICULADO SUDOKU, QUE SUDANDO DEJARÁ AL QUE SE LO LEA COMO YO, SIN POR ELLO GANARSE USTED EL PERDÓN A TRAVÉS DE LA AUTOCULPABILIDAD QUE LE QUIERE ATRIBUIR A LOS CIUDADANOS QUE CULPAN DE SUS ERRORES A LOS INOCENTES POLÍTICOS. ¿NOS ENTENDEMOS? ESPERO QUE USTED SÍ, ES SU IDIOMA DE HOY.REFLEXIONE, SU OPINIÓN PUEDE SER DE GRAN VALOR, NO OLVIDE QUE NOS RECUERDA SIEMPRE SU LARGA EXPERIENCIA VARIADA. SI PUEDE DISFRUTE DEL NUEVO ICONONO ADEJERO/SUREÑO/"ARONERO" SIAM PARK, Y ASÍ NOS CUENTA CON QUIEN SE HA ENCONTRADO Y TODAS ESAS COSAS... CHAAACHO.
"MI PUEBLO"Que razón tienes Benito. Es una muy mala costumbre que tenemos todos, en Adeje aun más, el criticar a diestro y siniestro contra todo el que se mueve, para bien o para mal. La crítica constructiva es siempre buena, pero es mucho más creíble cuando procede de alguien que ha demostrado tener legitimación para hacerla. Y esto, lamentablemente no es siempre así. A las personas hay que analizarlas por sus hechos y trayectoria, e informarse muy bien previamente de cual es la labor que realiza, que en ocasiones trasciende y en la inmensa mayoría de las veces no, pero no por ellos son menos efectivas, quizás todo lo contrario.