Adeje 1 de Septiembre de 2008
Otra vez el Magma de Adeje
La pluma de Teresa Nicolás vuelve a denunciar la situación en la cual
los políticos siguen dejando este complejo que, al parecer, nadie quiere
y que, eso sí, nadie hasta el momento ha sabido gestionar no obstante la numerosas quejas. Esta vez se pone en resalto lo que es ciertamente un delito por haber autorizado, un ente que debería ser responsable, el funcionamiento y la admisión de personas en un edificio de su propiedad cuando el mismo incumplía la ley faltándole licencia de primera ocupación y, por consiguiente, licencia de abertura.
Según el relato de la periodista, el hecho se debería a que en este ayuntamiento nadie tiene una agenda, una rúbrica para que se vea la situación de cada expediente porque, como habría declarado el responsable del sector, "ya que cuando se solicita dicho permiso nos damos cuenta de que falta la de primera ocupación".
Sin dar más vuelta al tema se deduce desde esta afirmación que al momento de dar la autorizaciones que se concedieron para las manifestaciones que en el Magma se realizaron, los técnicos encargados y el político delegado no estaban al tanto que todavía no habían llegado desde la propiedad del edificio del Gobierno de Canarias la tramitación, seguidamente a la cual el Ayuntamiento habría concedido las dos licencias, y sólo en aquel entonces habrían podido autorizar los actos que se realizaron.
De un lado es difícil no subrayar la poca profesionalidad y ganas de trabajar de algunos de los técnicos que, al reparo de destacados benefactores, siguen ganando dinero, a la vista, de forma injustificada.
Es cierto que esta afirmación desencadenará la ira de los interesados, pero será precisamente esta ira la evidente señal de haber tocado uno de los muchos nervios abiertos de este paquidérmico ayuntamiento, de los hombres del sindicato que pretenden representar los intereses de los trabajadores y de cómo funciona el debido control político.
Pero es verdad que se autorizó lo que no tenía que autorizarse, y se permitió una gestión privada sin las autorizaciones que sólo permitirían el funcionamiento de cualquier edificio, público o privado que sea.
Según la periodista, el responsable del sector del ayuntamiento adejero, Delgado, habría declarado en el curso de la misma conversación “que el edificio sí tiene ya el informe de actividades clasificadas que concede el Cabildo de Tenerife” y añadía “que dicho informe del Cabildo es favorable, por lo que ahora deberán ser los técnicos municipales los que redacten los pertinentes informes para poder obtener las licencias que faltan.
Una admisión de responsabilidad en plena regla que autoriza a pensar que esta autorizaciones, o sirven por algo o no sirven para nada, salvo que la interpretación sea que un político, coadyuvado por sus técnicos, puede pasarse de las leyes cuando y como quiera.
Por otro lado, considerando los últimos espectáculos o manifestaciones que se desarrollaron en el Magma han demostrado una vez más las incapacidad de gestión sea por parte del ayuntamiento – hecho notorio y denunciado – sea por parte del Cabildo o Gobierno. Todo el mundo parece pensar que este inmueble no sirve al sector turístico. Mientras que precisamente podría ser un grano de buena arena para dar algo diverso a los visitantes.
No se entiende, por ejemplo, el por qué la actuación de la Orquesta de Tenerife en el Magma no se hay difundida por tiempo en todos los establecimientos turísticos. Algunos pases por unos cuantos hoteles confirmó lo antes evidenciado.
Ahora estaremos a la espera del comunicado a la prensa para acusar, una vez más, de mentiroso a quienes denuncian el mal funcionamiento de nuestro ayuntamiento.
Pero en Adeje por excelencia de la cultura sureña, continuaremos a considerar la cultura como una propiedad y prioridad del gobierno local. Pero ¿Qué, cual cultura?
Benito Capone