Adeje 1 de Septiembre de 2008
Sur de Tenerife, ¿adiós?
En el silencio, casi vacío del pasado 15 de Agosto,
oportunamente seleccionado, se ha dado a conocer lo que desde más de dos años se ha estado publicando y anunciando: el Sur de Tenerife, zona turística por excelencia que costó lo que costó para su realización, hospedará la refinería de Santa Cruz. La futura ubicación también estaba cantada: el polígono industrial de Granadilla.
Parece ser el estilo de los políticos el de elegir periodos caracterizados por las ausencias del más alto número de ciudadanos y de los que recurren a las informaciones cotidianas. Sea como sea nos queda la intención, al momento, de transferir al Sur, en el Polígono industrial de Granadilla, el menos medioambiental edificio industrial. Tan dañino que también quien está muy poco integrado en los problemas de equipamiento se da cuenta que estos problemas existen al solo entrar por la autopista en la capital y respirar. El solo olor que expulsa esta refinería no sólo se huele sino que se ve y ni sirven los colores de los enormes tanques para entibiar la mala impresión. No es nada más el problema del gran inquinamento que produce y afecta a la capital, el motivo que mueve este traslado. Se veía venir al solo pensar en el valor de los terrenos que dejaría libres este implante, la estimación de los cuales justifica y paga de sobra el coste de la operación.
Por otro lado se veía llegar esta decisión por el tipo de urbanización que día a día iba contornando esta área metropolitana. Una atención que no dejaba duda acerca de una apropiada urbanización, ajustada más al futuro que al presente. Además era notorio el firme deseo de las autoridades de deshacerse de este antiguo clavo industrial y dañino a la imagine de una capital. Es decir todo en el no tan reciente pasado inducía a pensar que deberíamos estar esperando la llegada de esta decisión desde hace tiempo tomada.
Un acontecimiento más inducía a pensar a este traslado. La realización del Polígono industrial de Granadilla y la creación, sí o sí, del tanto contestado Puerto de Granadilla era otro indicador de este indispensable para la instalación de una refinería. Pero, como sureño, vengo al nuestro. Es decir a aquel territorio que todos llamaron el motor de la economía tinerfeña. Puede ser que los políticos, de forma tan sorprendentemente generosa, quieran aumentar los meritos adquirido por el sur en el turismo, con la industria de la refinería.
Dirán que todas estas “suposiciones” son mera coincidencia sólo que en política raramente, muy raramente existe la palabra coincidencia o casualidad. No se puede entender cómo un implante de este tipo y dimensión no inquine el entorno marino, cuando todo el mundo sabe qué tipo de aguas se encuentra alrededor del actual lugar.
Si sumamos el inquinamento atmosférico que cada cual recuerda como afectaba a la capital, el marco de esta errónea decisión se completa. No se trata aquí de una confrontación entre sureños y los capitalinos. Se trata de valuar una determinada elección respecto al lugar en el que se quiere que se instale. Nos dirán que las emisiones y el desagüe de vertido no afectarán a las instalaciones turísticas y, por consiguiente, a los turistas. Afectará al entorno y no poco.
Veremos, con el tiempo, que agua llegará a las vecinas playa de El Médano, a la de Las Galletas y alrededores. Y la capa malsana que cubrirá toda la ciudad y el entorno de la capital se desplegará al entorno del Polígono industrial de Granadilla que respiraran los de El Médano, de San Isidro, Laa Galletas y, con tiempo favorable Los Cristianos y Playa de Las Americas.
Han declarado que todavía están buscando otro lugar. El que quiere decir que algo, de esta posible decisión, no cuaja ni a quien o quienes la hayan tomada. Hay que esperar de verdad que otro lugar se encuentre, aunque resulta muy dificultoso individuarlo, porque los requisitos necesarios a este tipo de producción no encajan con la vida de cualquier pueblo de esta isla, salvo que – como se izo con el vertedero – no se conceda un dineral muy alto. Este sería una buena propuesta para aquellos señores que tanto han declamados la necesidad de un Puerto en el sur. ¿Entre ellos no se encontraban alcaldes como el ex de Granadilla y de Adeje? ¿Quien sabe si ahora también sostendrían el mismo discurso?
Benito Capone