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Tenerife 5 de Noviembre de 2008
El ciudadano español agradece
el hablar de la Reina
Parece ser, que el contenido del último libro sobre la Reina,
por parte de la periodista Dª Pilar Urbano, es plenamente cierto,
y que éste refleja el contenido de las entrevistas, que previo visado de las preguntas, le fueron formuladas a Doña Sofía de Grecia, Reina de España por la gracia de Franco, y en la que esta sólo quiso efectuar reflexiones a título personal en torno a cuestiones sociales del momento presente.

Y esto ha producido un gran revuelo mediático, se han abierto las entretelas de la casa de Cristal en que se encuentra inmerso el sistema monárquico español, el cual parece abocado por la dimensión asignada a su extinción en los próximos años de este siglo, quizás no pueda superar un larga temporada tras la marcha de Juan Carlos I, quien hay que reconocer cumplió eficazmente con su función desde el año 1975, si bien actualmente aquel se encuentra superada y casi sin razón de ser su prórroga.
Para el joven cuerpo electoral que acudirá a las urnas en próximas campañas, oír hablar de la Guerra Civil española, es como si lo situasen en el siglo de la reconquista y esta consideración no se verá cambiada ni por el Movimiento en Pro de la Memoria Histórica, ni por las exhumaciones de Garzón.
La sociedad evoluciona y tiene frágil memoria, incluso instituciones que fueron válidas ayer, pasan al desván de los recuerdos hoy si no tienen un respaldo social, y este sólo se adquiere y se gana en cuerpo a cuerpo, en el día a día, que efectúe y haga el titular inmediato así como el que se encuentra avocado a venir.
Por lo que hemos de quitarnos la venda, y ver con claridad. La sociedad española respecto a la Institución Monarquía es hipócrita, la gente es sólo pro Juan Carlos I, ya que permitió poner fin a la dictadura franquista e impidió el retorno a la autocracia, pero no es esencialmente monárquica, pues si lo fuera, los movimientos nacionalistas no encontrarían un paraguas en que asirse.
Y quizás por ello, que la ciudadana española Doña Sofía exponga su opinión libremente, aunque sea de manera ecléctica, como ha acontecido, ha levantado tantas ampollas porque lo judeos conversos de la institución comienzan a ver como cae su velo.
Debemos hablar claro, pues a lo mejor nos corresponde tener que afrontar el inicio de una etapa de una reflexión sosegada pero profunda, en torno a que es necesario valorar, y adecuar si puede prorrogarse la forma de designación actual del Jefe del Estado Español para el siglo XXI, o si por el contrario ésta deba ser directa y democrática, porque sólo esta segunda fórmula resulta ser el cauce necesario y válido para alcanzar una estructuración política del Estado Federal.
Y por eso, que la Reina hable, sólo ha constituido un ejercicio más de responsabilidad en el hacer de su función, que no debemos olvidar que fue para lo que fue llamada por los españoles de esa guerra histórica en el Referéndum de 1969, si bien su ejecución directa sólo implique treinta y tres años de ejercicio efectivo, este noviembre de 2008.
Juan Fernández del Torco Alonso.