Para que pueda ser publicado su comentario, por favor escriba un nombre de autor
Tenerife 18 de Noviembre de 2008
El sistema sanitario para el usuario,
pero sin el usuario
La difusión de noticias recientes sobre el estado de salud de un
personaje público, nos puede inducir al error de entender que nuestro
sistema sanitario funciona a las mil maravillas, quizá en el caso debido al subjetivismo del usuario, porque la realidad es otra, y es que el sistema sanitario ocupa una posición por debajo de la media de los países europeos. En un reciente ranking europeo, ocupamos el puesto 18 de treinta y un país., que diferencia de 1997 en el que ocupaba según la OMS, el puesto sexto y en el año 2002, el puesto séptimo.
Devaluación del sistema obviamente preocupante, pero nos resulta aún más preocupante que el sistema de prestación, no podamos configurarlo como un sistema universal y gratuito, pese a que la consideración social al respecto sea ésta última.

A todos se nos ha vendido el mensaje de que la Constitución consagró la universalidad de la prestación sanitaria en España, aunque realmente lo que dice el artículo 41 es que se garantiza la Seguridad Social –vehículo para ella- “ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo”.

La Ley de Sanidad de 1986 de Felipe González, dio el derecho de la protección a la salud “a todos los españoles y extranjeros residentes en España”. Con la que se consiguieron grandes mejoras pero que dejó amplias excepciones, entre las que podemos mencionar los desempleados...

Y mantener esta singularidad en la fecha actual constituye un punto caliente para la sociedad, pues en un momento en que se destruye a diario empleo dejar sobre el acerado filo de no encontrar trabajo en tres meses o de que finalice tu subsidio de desempleo, además te verás privado de tu prestación sanitaria aunque sea especializada, porque no contribuye a las Arcas del Estado, constituye una doble sanción a las clases menos favorecidas.

La solución a una situación dantesca como la expuesta la ha buscado la picaresca española refugiándose en la cartilla de otro usuario, padre, madre o hijo, pensemos que en esa situación hay un tramo de la vida del usuario sanitario más sensible, aquellos que superan los cincuenta años, y que se ven avocados al desempleo su situación es casi perpetua, y la salud en ese periodo de la vida se resiente.

Y es verdad que en los centros de salud no se suele prestar demasiada atención al historial burocrático del enfermo, pero, llegados al hospital y con pruebas médicas costosas, los afectados pueden verse obligados a pagar los mencionados servicios.

La Administración Pública, y menos la Canaria puede mantener una situación de pasividad, y por ello debe afrontar dentro de sus competencias y en defensa de sus habitantes determinadas medidas.

Afrontar de manera inmediata la prestación universal y gratuita de la sanidad, tanto general como especializada de los canarios, aunque se encuentren en situación de desempleados.

Instar una modificación inmediata de la norma restrictiva como es la vigente, que impide que transcurrido tres meses de desempleo o al finalizar el subsidio de desempleo no se preste la asistencia sanitaria especializada.

Juan Fernández del Torco Alonso.
Presidente del Centro Independiente de Canarias (CiCan)
Menos mal que un partido ha sacado ese tema que se ha mantenido oculto que la mayoria de la gente desconoce y que piensa que la sanidad es un derecho cuando no es asi.El problema es que ni siquiera te envian una carta para comunicarterlo,me enteré cuando fuí a pedir una receta para comprarme unas pastillas que necesitaba para una colonoscópia y me la negaron. Somos 4 en casa, una persona minusvalida y no tenemos seguridad social. Después se le llena la boca a nestros políticos diciendo que eso pasa en EEUU y bla, bla,bla.Un saludoPlayero
Comentaros