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Tenerife 9 de Noviembre de 2010
Condiciones de crecimiento
y empleo
Inmersos o bloqueados por la crisis, percibimos que existen dudas que impiden crear las condiciones, de base, para reactivar la competitividad en el empleo en nuestra Comunidad. Si los objetivos siguen estando claros, ejecutémoslo con valentía, pues darán a las islas, las mejores condiciones en el entorno que propician la actividad empresarial.
Estas, las empresas, tienen que disponer de todo tipo de ayudas indirectas conforme a las normas de competencia, de la Comunidad, en sectores tales como: Los transportes (el tren), la energía (renovables), las telecomunicaciones (conectividad), las tecnologías compatibles con la conservación del medio ambiente, la investigación, el desarrollo y la mejora de los servicios.
Las empresas canarias, o foráneas aquí afincadas, considerando que son competitivas, siguen contribuyendo a la creación de empleo y al desarrollo económico de las islas. Ente ellas, el sector servicios representando una fuente de empleo creciente, que es preciso reflejar en los programas insulares, nacionales y comunitarios. Tanto la ayuda financiera y las ventajas previstas, de otro tipo, pendientes de ser concedidas a las empresas, deben agilizarse.
Sin olvidar las necesidades de las grandes empresas, las intervenciones estructurales para estimular el sector productivo, deberían centrarse, en estos momentos como prioridad, en las PYME, con arreglo a, lo que casi todos conocemos como las directrices: Moderar el recurso tradicional a las ayudas en capital, para fomentar fuentes de financiación alternativas tales como anticipos reembolsables, capital de riesgo, capital en empréstitos y fondos rotatorios con sistemas de garantía mutua.
Mejorar los aspectos cualitativos y organizativos de la ayuda concedida, aplicando los principios de focalización de las necesidades específicas de las PYME. Acceso más asequibles a los servicios, con ayudas, en formación e información destinados a las empresas, especialización de las competencias de los recursos humanos, instauración de redes e intercambio de experiencias (hoy infrautilizadas).
Participación del sector privado en la formulación de las estrategias, en un contexto de cooperación, puede por la opacidad de la crisis (Empresas, Sociedad y Gobierno).
Los servicios de ayuda a las empresas no sólo permiten que, éstas, acrecienten su competitividad y su capacidad para consolidar y conquistar nuevos mercados, sino que también representan una fuente importante de empleo ¿Sabemos en qué porcentaje?
No se nos escapa que las medidas de los Fondos Estructurales para financiar estos servicios deberán contribuir a las transferencias de tecnología, como la conectividad (frenada falta de fondos). A la creación de instrumentos financieros (capital inicial, asociaciones de garantía mutua).
Aunque conozcamos que las prioridades en este ámbito son; la identificación previa de las necesidades de las empresas, a fin de responder mejor a sus expectativas, la explotación de las sinergias entre los centros de servicios, los centros de transferencia de tecnología, universidad y centros de investigación para, las mejores prácticas. El fortalecimiento de la cooperación insular entre empresas, o un mejor reparto territorial de la oferta de servicios, a las mismas. Sin olvidar que el medio ambiente, el turismo, la cultura y la economía social, son sectores de fuerte potencial de creación de empleo y que deberían ser, moderadamente, impulsados.
Antonio Pastor