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Tenerife 19 de Mayo de 2010
Los Condohoteles, respuesta
a la crisis
Tirando de la hemeroteca consideré desempolvar este artículo, para retomar lo olvidado. El dieciséis de mayo del noventa y dos, a las puertas de la clausura del II Congreso Regional de Turismo, quedé sorprendido con un artículo que decía “Turismo afirma que más de la mitad de los trabajadores del subsistema económico hotelero carecen de formación” repito, año noventa y dos.
Podría ser entendido así, pero, si las Instituciones son las que deben facilitar a las empresas un trabajador ya formado, para que sea productivo, y crear los programas formativos adecuados a la demanda de estas ¿cómo es que se les achacaba a los empresarios esta carencia de formación?

Los nuevos programas de formación no sirven, algunos son excesivamente teóricos. Ejemplo de ello son los de Marketing. Puede que el docente lo explique con destreza sus contenido teórico. Pero no existen los contenidos prácticos profesionalizadores de la venta. Eso que lo haga el empresario. ¿Qué hemos aprendido con tanto dinero derrochado en formación? Dar más formación. Quienes generan los programas de formación en Canarias, están muy lejos de la realidad empresarial.

No es fácil para un profesional del turismo hacer entender a la sociedad, que para hablar de “Formación en Hostelería” debemos plantearnos que parte del fundamento que genera riqueza al empresario es su personal, llámese recepcionista, camarera o director. Luego era obvio entender, entonces, que siendo así,  al empresario le tocaba la labor de potenciar, especializar como continuidad, en su propio beneficio la formación hacia adentro, implementando su filosofía como empresa.

Muy pocos empresarios; decía en mi artículo “Turismo formación y reconversión” que publiqué el diecinueve de junio de ese mismo año; invirtieron en formación y los que lo hicieron en su día entendieron la necesidad máxime, cuando dentro de su propio establecimiento disponían de profesionales. Hoy en el dos mil siete, y a pesar del desarrollo del plan de formación, seguimos quejándonos de que ésta, no se ha consolidado,  no cubre las expectativas del empresario pues los planes no fueron concebidos para paliar las carencias del subsistema económico hotelero. Sin embargo se han devuelven millones de las antiguas pesetas, cada año.  Quizás haya sido la incapacidad del político, desconocedor de la situación que se nos venía encima, quince años después.

Pero debido a la fuerte recesión coyuntural, de entonces, a la disminución de ingresos, por debajo de las previsiones etc., se estaba poniendo en serio peligro la supervivencia de las empresas que tenían que centrarse más en los costos y gastos que en la calidad del servicio. Entrampándose con créditos para hacer frente al pago de nóminas y  gastos generales. Ese II Congreso Regional de Turismo criticó a los, mal llamados entonces y hoy, catastrofistas de la hostelería, no del turismo al confundirse o mezclarse ambos términos. Poner en marcha un plan de formación conjunto entre sindicatos, empresarios y gobierno así como la reconversión del subsector turístico, era la solución que aportaban los catastrofistas (analistas) de entonces.

Deseamos, decía, que se piense en la situación actual pues nadie que se precie iba a permitir que, el subsistema económico hotelero, siga desplomándose por exceso de oferta y que sólo pudiera ser regulada por una reconversión. Reconversión en busca de la calidad perdida. No se puede ser competitivo si no se mantiene el equilibrio entre la oferta y la demanda, y la mejor salida está en la reconversión del subsistema económico hotelero. Sólo así empezaríamos a entender la influencia en la estructura de mercado.

El desequilibrio entre oferta y demanda ha sido siempre el caldo de cultivo para los turoperadores en el momento de negociar los contratos a la baja. Culpa de ello, fue por el desconocimiento de algunos empresarios de entonces y profesionales que accedieron a los puestos de responsabilidad directiva sólo, con la destreza del día a día, la rutina, carentes de formación académica y un estratégico peloteo. Para reducir y equilibrar la oferta, en este momento, amén de beneficiarnos de los turoperadores, utilizando las tecnologías, hay que creer, y no pensar, que las dos herramientas más importantes en estos momentos en la hostelería, como subsistema económico son: El todo incluido y los Condohoteles (Hoteles en Condominio pero con habitaciones de alta calidad) Los Condohoteles atraen al inversor, mantiene por exigencia la calidad, asegura puestos de trabajos… reactiva la construcción, aunque se remodele un viejo hotel bien posicionado y hasta puede garantizar la ocupación, ya que el inversor exigirá sus dividendos al fin de ejercicios. La península es el origen natural inversor.

Pero no se preocupen, para cuando nuestro gobierno, local o comunitario, decida dar facilidades y legislarlo, perderemos de nuevo el tren  de la competitividad durante los próximos cinco años. No puede extrañarme que desestimen esta idea. A pesar de hacerse los sordos, muchos oportunistas a la chita callando, políticos y empresarios, hicieron su agosto aplicando mis teorías sobre marketing, calidad, formación, ética de los valores, gestión de los indicadores…etc. Hablaremos de éxito político y económico, cuando se integren todas las fuerzas sociales, o seguiremos contemplando la decadencia de un subsistema económico, el hotelero, que fenece progresivamente arrastrando en su caída a otros subsectores económicos en, Tenerife y en Canarias. ¿Quiénes son los oportunistas políticos que están acallando ahora, a esos catastrofistas (analistas)? La crisis, en el fondo y en la forma, no les importa. Ver a sus ciudadanos en el umbral de la pobreza, les fortalece.

Antonio Pastor