Este tipo de sufrimiento tiene un fundamento neuronal, como escribe, en Inteligencia Social, Daniel Goleman. Porque nuestro cerebro registra el rechazo social, también por nuestra incompetencia política, en la corteza cingulada anterior (o CCA), la misma región que se activa cuando experimentamos un daño físico que también provoca, por lo que sabemos – entre otras muchas cosas -, una angustiosa sensación de dolor corporal.
Cuando un político pierde el rapport (o compenetración) no sólo arrastra a su área de influencia, también al partido político que representa, a Coalición Canarias (CC). Y esto nos preocupa porque percibimos algo que no es precisamente político.
El rechazo, siendo en este caso político, evoca una amenaza primordial en la sociedad. Si la integración en un grupo era esencial para la supervivencia del hombre prehistórico, porque la exclusión podía implicar una sentencia de muerte, el centro del dolor parece desarrollar esta sensibilidad a la exclusión social, como una señal de alarma, que al parecer estimula la necesidad de recomponer, la relación amenazada.
Cuando esta necesidad de proximidad, en política, no se ve adecuadamente satisfecha pueden presentarse diversos tipos de trastornos emocionales. Los psicólogos acuñaron el término “depresión social” para referirse también al malestar concreto, malestar que hemos percibido a través de los medios, en el presidente del Cabildo, causado por las relaciones problemáticas o desestabilizadoras que se denuncian.
Arremetió, en su día, contra el Presidente del Gobierno de Canarias, también lo hizo contra el Vicepresidente y la Consejera de turismo, al parecer el detonante en su cambio de actitud, así como a otros miembros, de dicho Gobierno. El cambio de logo, de Coalición Canaria no creo que sea suficiente para ganar unas complicadas elecciones, también es el momento de refrescar su imagen pública.
Si algo tengo que criticar sobre su política; señor presidente del Cabildo; es que sobre turismo, no parece estar en la brega. Pero sale en todas las fotos disfruta de todos los viajes. Y las familias, con el estómago vacío, esperando respuestas.
Despreocupado por la hambruna que acrecienta la isla sigue manteniendo los impuestos y el inmovilismo en el Cabildo. ¡Que lo hagan los otros, pero al Cabildo no me lo toquen!
Sí se interesa por: las motos, ¿Sabía que el 95% de la población mundial no conoce Tenerife, y que el 78% de la Europa del Norte, tampoco? Escribir Tenerife con la equis y la salchicha, no nos dará ningún resultado positivo. No es comercial. Una carrera en Tenerife, sí lo será. De ahí la diferencia en la inversión y el despilfarro. Seamos más objetivos.
Pero no modifica las torres, y lo del tren ya es de risa, una prioridad de la Unión Europea; en modernizar el transporte guiado de largo recorrido menos contaminante; hace casi siete años que condenó a toda una isla. No influye en la reducción de la cesta de la compra, menos aún en los impuestos. Mucha tecnología y la luz y el agua siguen subiendo y enfermando los ciudadanos por la mala conductividad del agua “potable” en el sur ¿Creen que le preocupa?
La salida de la crisis turística la está consiguiendo Tenerife y Canarias gracias, entre otras campañas, al “Say no winter blues” (Di no a la melancolía invernal), por el impacto social y empresarial generado en la Europa del Norte.
<Hasta usted se dio cuenta que, en el autobús, no estaba escrito en alemán.>
Ahora que tiene libre el camino, pues lo de distorsionar la democracia parece ser una práctica políticamente consumada antes de las elecciones, le llega el turno de nuevo, a la Ley Mordaza, contra las críticas u opiniones, como la presente, en algunos medios escritos. Y aunque no conlleva literalidad, no en un texto legal, vuelve a fraguarse en las cloacas el oportunismo, el acoso y derribo de nuestra democracia imponiendo, la inactividad. Pudiera ser una causa común de ansiedad, cuando se duda de la reelección.
Quienes carecen de la capacidad de establecer contacto con los demás, enfrentándose en vez de negociar, pueden caer dentro del ámbito del narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía, es decir, lo que los psicólogos han calificado como “La Tríada Oscura” compartiendo rasgos ocultos como: el rencor, la hipocresía, el egocentrismo, la agresividad y la insensibilidad, no importando la situación social ni el esfuerzo que otros políticos y empresarios realizan, en busca de soluciones.
Tal vez alguien piensa que nuestra sociedad es proclive a glorificar motivaciones ecoicas e idealizar a los semidioses de la fama y la vanidad; pudiendo estar promoviendo inadvertidamente su florecimiento.
Son muchos los problemas, generados por este tipo de narcisismo en el ámbito político, lesionando la imagen y los intereses de los ciudadanos. Negociar es la clave. Y para el turismo sólo hay que utilizar, correctamente, las herramientas financieras para potenciar la contratación, pues estoy seguro que, las Asociaciones Hoteleras, Turismo de Tenerife (Sus limitaciones las desconozco) y el Gobierno Canario, lo están haciendo muy bien. Es hora de recuperar el rapport (o la compenetración) sin perder la estela, en las ferias y contrataciones turísticas, de las que percibo buenas vibraciones. Lo mejor es volver a la gestión política y olvidarse del lado oscuro de la lealtad.
Aprovechando las palabras del Presidente de Ashotel, Don José Fernando Cabrera. El Plan Estratégico, con la ayuda de las herramientas pertinentes, con la recogidas de ideas en un Pert (para que sepamos los pasos a seguir en la reconversión) tiene que rediseñarse desde las Asociaciones Hoteleras-Extrahoteleras, y por los técnicos en turismo actuando coordinadamente, apoyado y avalado posteriormente por la Administración Pública. Y no al revés, como se está haciendo, ya que los que más pierden siempre son los empresarios. No se debió delegar, durante tanto tiempo, el protagonismo empresarial. Hay que acabar, con el pesebre, dependiente de la Administración, pero sí apoyarnos en sus estrategias o facilidades que ésta nos aporta para nuestro crecimiento, con ferias, seminarios y congresos, ellos no son empresarios, no es su papel.
No pretendo decir que estemos condenados de antemano al fracaso, sino que las decisiones a priori, tienen que ser empresariales y luego políticas, con el consenso adecuado. Al no cambiar el chip, será un documento más para archivar. Devorándonos la crisis por los pies o prepararnos para consolidarnos de nuevo exponencialmente a partir del 2012/13.
Otra manera de salir de la crisis es cacarear en contra de los políticos hasta que por la inercia de la economía nos saque del apuro. Año 2015 si es que aguantamos.
Antonio Pastor
Miembro de la Asociación de Periodistas E. y Técnicos (AIPET).