Para que pueda ser publicado su comentario, por favor escriba un nombre de autor
Página
principal
Los siguientes comentarios son opiniones de los internautas, no de eldigitalsur.
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
eldigitalsur se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere fuera de tema.
No está permitido realizar publicidad a través de los comentarios
Los comentarios enviados no se publican siempre al instante, depende de la hora pueden tardar en publicarse.
Tenerife 6 de Julio de 2009
Turismo, qué tiene esto para mí
Cuando describimos una ventaja competitiva de nuestro destino
turístico, a un turoperador, que sea más convincente; que las que
ofrecen el Caribe, Grecia, Egipto, Turquía o Bulgaria etc.; de inmediato
hago una pregunta de sondeo para calibrar esta situación. Mi esperanza es localizar un “botón caliente” una prioridad o fortaleza, que sea realmente importante para el turoperador en ocasiones, con la importancia suficiente para conseguir la firma de un contrato reactivando de nuevo nuestra economía turística insular.
Pasamos tanto tiempo hablando de lo bueno que es nuestro destino, obviando cubrir, o pensar en las necesidades de nuestros turoperadores potenciales, menos aún en las de nuestros clientes. Recuerdo una de las ideas de Brian Tracy, en uno de sus seminarios: “Todos los compradores escuchan la misma emisora de radio, la WII FM (What’s in it for me) qué tiene esto para mí”. Es el momento de establecer una sociedad unida para resolver los problemas de las Islas, dijo nuestro presidente. Excepto los marginados.

Quizá  este ejemplo nos lo aclare: Había en la India cinco hombres invidentes, apasionados por conocer cómo era un elefante pues nunca estuvieron tan cerca de el. Un buen día decidieron averiguarlo. Para ello, lo fueron explorando individualmente, tocando con sus manos diferentes partes del animal. A partir de la particular experiencia, cada uno de los invidentes daba su propia opinión sobre lo que consideraban era un elefante.

Uno, que había explorado el costado creyó que sería  como una pared. El segundo tocó la trompa, que era como una serpiente. El tercero el colmillo, que era como un árbol. El cuarto que había tocado la oreja, que era como un gran abanico, y el que había tocado la cola, que era como una cuerda.

Después de considerar sus comprobaciones sobre como sería el elefante, cada invidente trató de convencer al resto de su percepción, estableciéndose una fuerte disputa. Un observador que había asistido al debate les informó que el elefante es un animal enorme, y que cada una de las descripciones eran apropiadas solamente para una parte de el. Para llegar a tener una idea completa de todo el animal, el observador les sugirió que pusieran en común sus respectivas experiencias y percepciones. Después de oír esto los invidentes empezaron a comprender mejor.

Moraleja: Ante un mismo hecho o una misma situación, casi siempre existen distintos puntos de vista, sobre todo cuando en las comisiones carecen de la capacidad de análisis, investigación y en especial, de ejecución. La perspectiva sobre un hecho, ya genera a priori, dificultades para advertir que hay otras diferentes sobre el mismo hecho o situación. Las tareas encomendadas a un equipo de trabajo requieren también, a menudo, la cooperación, puesta en común y coordinación de diferentes puntos de vista y niveles de análisis que sean interdependientes. Una misma perspectiva, con los mismos de épocas anteriores, (supuestamente errática, si nos apoyamos en crisis pasadas) no proporcionarán las respuestas necesarias, más bien sembrarán confusiones y pondrán serios obstáculos a la crisis al estar estas ideas fosilizadas.

Para establecer las nuevas estrategias de comercialización, en turismo, se necesitan formación, tiempo y un mayor esfuerzo. Es cierto que nuestra exigencia, como profesional, sea mayor. Lo fácil es despojar, furtivamente, de credibilidad e importancia a la responsable política o ciudadano, poseedores del conocimiento, que apoyan a los empresarios desde hace casi dos décadas, aún sin entender. Serán ellos, los empresarios, en connivencia con la Consejería de Turismo, quienes salven la actividad turística y económica de Canarias, porque el turismo, antes que nada,  sigue siendo un negocio.

Antonio Pastor